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Bienvenido/a a este espacio dedicado a profundizar en tu camino de espiritualidad y autoconocimiento. Hoy nos enfocamos en una de las lecciones más poderosas de Un Curso de Milagros, la Lección 44: «Dios es la Luz en la que veo». A través de este artículo, te invito a acompañarme en la reflexión, la meditación y la práctica que nos abrirán a experimentar esa luz que reside en nuestro interior y que nos conecta con la divinidad y la paz verdadera.


Explicación en Video de la Lección 44 de Un Curso de Milagros

Te invito a ver el siguiente video donde Víctor de la Cruz explica en detalle la Lección 44 y cómo poner en práctica sus enseñanzas en tu vida diaria.

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Texto Completo de la Lección 44 de Un Curso de Milagros

Aquí tienes el texto íntegro de la lección 44, directamente del libro de ejercicios de UCDM:

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LECCIÓN 44 UCDM

Dios es la Luz en la que veo.

1. Hoy continuamos con la idea de ayer, agregándole otra dimensión. No puedes ver en la obscuridad y no puedes fabricar luz. Puedes fabricar obscuridad y luego pensar que ves en ella, pero la Luz refleja Vida, y es, por consiguiente, un aspecto de la Creación. La Creación y la obscuridad no pueden coexistir, pero la Luz y la Vida son inseparables, pues no son sino diferentes aspectos de la Creación.

2. Para poder ver, tienes que reconocer que la Luz se encuentra en tu interior y no afuera. No puedes ver fuera de ti, ni tampoco se encuentra fuera de ti el equipamiento que necesitas para poder ver. Una parte esencial de ese equipamiento es la Luz que hace posible el que puedas ver. Esa Luz está siempre contigo, haciendo que la visión sea posible en toda circunstancia.

3. Hoy vamos a intentar llegar hasta esa luz. Para tal fin, utilizaremos una forma de ejercicio que ya se sugirió anteriormente y que vamos a utilizar cada vez más. Dicha forma de ejercicio es especialmente difícil para la mente indisciplinada y representa uno de los objetivos principales del entrenamiento mental. Requiere precisamente lo que le falta a la mente sin entrenar. Con todo, si has de ver, dicho entrenamiento tiene que tener lugar.

4. Lleva a cabo como mínimo tres sesiones de práctica hoy, cada una de tres a cinco minutos de duración. Recomendamos enfáticamente que les dediques más tiempo, pero únicamente si notas que el tiempo pasa sin que experimentes ninguna sensación de tensión o muy poca. La forma de práctica que vamos a utilizar hoy es la más natural y fácil del mundo para la mente entrenada, tal como parece ser la más antinatural y difícil para la mente sin entrenar.

5. Tu mente ya no está completamente sin entrenar. Estás bastante preparado para aprender la forma de ejercicio que vamos a utilizar hoy, pero es posible que te topes con una gran resistencia. La razón es muy simple. Al practicar de esta manera, te desprendes de todo lo que ahora crees y de todos los pensamientos que has inventado. Propiamente dicho, esto constituye tu liberación del infierno. Sin embargo, si se percibe a través de los ojos del ego, es una pérdida de identidad y un descenso al infierno.

6. Si te puedes apartar del ego, aunque sólo sea un poco, no tendrás dificultad alguna en reconocer que su oposición y sus miedos no significan nada. Tal vez te resulte útil recordarte a ti mismo de vez en cuando, que alcanzar la luz es escapar de la obscuridad, independientemente que creas lo contrario. Dios es la Luz en la que ves. Estás intentando llegar a Él.

7. Da comienzo a la sesión de práctica repitiendo la idea de hoy con los ojos abiertos, luego ciérralos lentamente mientras repites la idea varias veces más. Trata entonces de sumergirte en tu mente, abandonando cualquier clase de interferencia e intrusión a medida que te sumerges serenamente más allá de ellas. No hay nada, excepto tú, que pueda impedirle a tu mente hacer esto. Tu mente está sencillamente siguiendo su curso natural. Trata de observar los pensamientos que te vengan sin involucrarte con ninguno de ellos, y luego pásalos de largo tranquilamente.

8. Si bien no se recomienda ningún enfoque en particular para esta forma de ejercicio, sí es necesario que te des cuenta de cuán importante es lo que estás haciendo, el inestimable valor que ello tiene para ti, así como que seas consciente de que estás intentando hacer algo muy sagrado. La salvación es el más feliz de todos tus logros. Es asimismo el único que tiene sentido porque es el único que tiene verdadera utilidad para ti.

9. Si experimentas cualquier clase de resistencia, haz una pausa lo suficientemente larga como para poder repetir la idea de hoy con los ojos cerrados, a no ser que notes que tienes miedo. En ese caso es probable que abrir los ojos brevemente te haga sentir más tranquilo. Trata, sin embargo, de reanudar los ejercicios con los ojos cerrados tan pronto como puedas.

10. Si estás haciendo los ejercicios correctamente, deberías experimentar una cierta sensación de relajación e incluso sentir que te estás aproximando a la Luz o, de hecho, adentrándote en Ella. Trata de pensar en la Luz, sin forma y sin límites, según pasas de largo los pensamientos de este mundo. Y no te olvides de que no te pueden atar a él a no ser que tú les des el poder de hacerlo.

11. Durante el transcurso del día, repite la idea a menudo con los ojos abiertos o cerrados, como mejor te parezca en su momento. Pero no te olvides de repetirla. Sobre todo, decídete hoy a no olvidarte.


Explicación completa de la clase o Lección 44 UCDM

En esta lección, Víctor de la Cruz nos invita a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de la visión y la iluminación interior. La idea fundamental es que Dios es la Luz en la que podemos ver, una luz que siempre está presente en nuestro interior. La luz que refleja Vida y que forma parte de la creación divina nunca nos abandona, y reconocerla activa en nosotros nos permite ver con mayor claridad y paz. La práctica consiste en conectarnos con esa luz interior, dejando de lado las distracciones y pensamientos del ego, para poder experimentar esa presencia divina que nos guía hacia la verdadera visión y la sanación interior. La constancia en repetir esta idea y dedicar tiempo a la meditación nos acerca cada día más a esa experiencia de paz y entendimiento superior.


Cómo Practicar la Lección 44 de UCDM – Dios es la Luz en la que Veo (Conecta con la Verdad)


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Víctor de la Cruz
Escrito por

Terapeuta en Reprogramación Mental

Estudiante de Un Curso de Milagros y fundador de la "Comunidad Libertad Mental". Ayudo a terapeutas y emprendedores a reprogramar su mente para el verdadero crecimiento.

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