¡Bienvenido/a a nuestro espacio de reflexión y crecimiento espiritual! Hoy te acompañamos en la profunda lección 125 del Curso de Milagros, que nos invita a encontrar paz y claridad en la quietud interior. Este es un paso fundamental en nuestro camino de transformación y conexión con la divinidad. Te invito a sumergirte en esta enseñanza y a experimentar cómo la paz interior puede transformar cada aspecto de tu vida.
Explicación en Video de la Lección 125 de Un Curso de Milagros
Para profundizar en esta lección, te invito a ver el siguiente video donde Víctor de la Cruz explica de manera clara y práctica cómo aplicar la lección en tu día a día.
También disponible en Spotify
Escuchar en SpotifyTexto completo del ejercio diario la Lección 125 de Un Curso de Milagros
Aquí tienes el texto íntegro de la lección 125, directamente del libro de ejercicios de UCDM:
LECCIÓN 125 UCDM
En la quietud recibo hoy la Palabra de Dios.
Reprograma tu mente. Construye tu negocio.
Ejercicios mentales breves, prácticos y sin relleno. Lo que nadie más te da: entrenamiento real para tu cabeza y construye la vida que quieres. +300 personas ya dentro.
1. Deja que hoy sea un día de quietud y de sosegada escucha. La Voluntad de tu Padre es que hoy oigas Su Palabra. Por eso te llama desde lo más recóndito de tu mente donde Él mora. Óyele hoy. No podrá haber paz hasta que Su Palabra sea oída en todos los rincones del mundo y tu mente, escuchando en quietud, acepte el mensaje que el mundo tiene que oír para que puedan dar comienzo los serenos tiempos de paz.
2. Este mundo cambiará gracias a ti. Ningún otro medio puede salvarlo, pues el plan de Dios es simplemente éste: el Hijo de Dios es libre de salvarse a sí mismo, y se le ha dado la Palabra de Dios para que sea su Guía y esté por siempre a su lado y en su mente, a fin de conducirlo con certeza a casa de Su Padre por su propia voluntad, la cual es eternamente tan libre como la de Dios. No se le conduce a la fuerza, sino con amor. No es juzgado, sino santificado.
3. En la quietud oiremos hoy la Voz de Dios, sin la intromisión de nuestros insignificantes pensamientos ni la de nuestros deseos personales, y sin juzgar en modo alguno Su santa Palabra. Tampoco nos juzgaremos a nosotros mismos hoy, pues lo que somos no puede ser juzgado. Nos hallamos mucho más allá de todos los juicios que el mundo ha formado contra el Hijo de Dios. El mundo no lo conoce. Hoy no prestaremos oídos al mundo, sino que, en silencio, aguardaremos la Palabra de Dios.
4. Santo Hijo de Dios, oye a tu Padre. Su Voz quiere darte Su santa Palabra para que disemines por todo el mundo las buenas nuevas de la salvación y de la santa hora de la paz. Nos congregamos hoy en el trono de Dios, el sereno lugar de tu mente donde Él mora para siempre en la santidad que creó y que nunca ha de abandonar.
5. Él no ha esperado a que tú le devuelvas tu mente para darte Su Palabra. No se ocultó de ti cuando te alejaste por un corto tiempo. No le da ningún valor a las ilusiones que albergas acerca de ti mismo. Él conoce a Su Hijo, y dispone que siga siendo parte de Él a pesar de sus sueños y a pesar de la locura que le hace pensar que su voluntad no es su voluntad.
6. Él te habla hoy. Su Voz espera tu silencio, pues Su Palabra no puede ser oída hasta que tu mente se haya aquietado por un rato y tus vanos deseos hayan sido acallados. Aguarda Su Palabra en silencio. Hay una paz en ti a la que puedes recurrir hoy a fin de que te ayude a preparar a tu santísima mente para oír la Voz que habla por su Creador.
7. En tres ocasiones hoy, y en aquellos momentos que sean más conducentes a estar en silencio, deja de escuchar al mundo durante diez minutos y elige en su lugar escuchar plácidamente la Palabra de Dios. Él te habla desde un lugar que se encuentra más cerca de ti que tu propio corazón. Su Voz está más cerca de ti que tu propia mano. Su Amor es todo lo que eres y todo lo que Él es; Su Amor es lo mismo que tú eres y tú eres lo mismo que Él es.
8. Es tu voz la que escuchas cuando Él te habla. Es tu palabra la que Él pronuncia. Es la Palabra de la libertad y de la paz, de la unión de voluntades y propósitos, sin separación o división en la única Mente del Padre y del Hijo. Escucha hoy a tu Ser en silencio y deja que te diga que Dios nunca abandonó a Su Hijo y que tú nunca abandonaste a tu Ser.
9. Sólo necesitas permanecer muy quedo. No necesitas ninguna otra regla que ésta para dejar que la práctica de hoy te eleve muy por encima del pensamiento del mundo y libere tu visión de lo que ven los ojos del cuerpo. Sólo necesitas estar quieto y escuchar. Oirás la Palabra en la que la Voluntad de Dios el Hijo se une a la Voluntad de su Padre en total armonía con Ella y sin ninguna ilusión que se interponga entre lo que es absolutamente indivisible y verdadero. A medida que transcurra cada hora hoy, detente por un momento y recuérdate a ti mismo que tienes un propósito especial en este día: recibir en la quietud la Palabra de Dios.
Explicación completa de la clase o la Lección 125 UCDM
En esta lección, aprendemos que la verdadera paz y claridad llegan cuando nos detenemos en medio del ruido del mundo para escuchar la voz interior de Dios. La quietud no solo nos permite desconectar de las distracciones externas, sino que también nos conecta con la presencia divina que siempre está disponible para guiarnos. Al practicar la calma y el silencio, podemos abrir nuestro corazón y mente para recibir la sabiduría y el amor que provienen de nuestro Creador. Este ejercicio diario de quietud no solo nos ayuda a calmar la mente, sino también a recordar que la respuesta que buscamos está siempre dentro de nosotros, esperando que le prestemos atención.
Cómo practicar la Lección 125 de UCDM – Como escuchar la Palabra de Dios
- Reserva momentos específicos durante el día para hacer una pausa y practicar la quietud, idealmente en silencio y sin distracciones.
- Dedica al menos tres periodos de aproximadamente diez minutos en los que estés en silencio total, dejando de escuchar al mundo exterior.
- En esos momentos, permite que la Voz de Dios hable en tu interior sin juzgar ni interferir con pensamientos o deseos personales.
- Recuérdate que tu propósito en estos momentos es escuchar y aquietar la mente para conectar con la sabiduría divina.
- Practica la respiración profunda y la atención plena para facilitar la entrada en un estado de paz y receptividad.
Únete a la Comunidad y Continúa tu Viaje
Te invitamos a seguir profundizando en tu crecimiento espiritual formando parte de nuestra comunidad. Aquí tienes varias opciones para acompañarte en el proceso:
🎧 ¿Prefieres escuchar? Lleva la lección contigo y transforma tu día. ¡Escucha el podcast en Spotify!
Podcast – Libro de ejercicios Un Curso de Milagros
🟡 Comunidad Gratuita La Verdad nos hará libres
📲 Sigue el proceso diario de Víctor en Instagram
➡️ Accede al Club Libertad Mental
No olvides suscribirte a nuestro canal de YouTube para recibir más enseñanzas prácticas y consejos de Víctor de la Cruz. Tu participación en los comentarios nos ayuda a crecer y a construir una comunidad más consciente y apoyada.