¡Bienvenido a esta nueva entrega en nuestro recorrido por las lecciones de Un Curso de Milagros! Hoy nos enfocamos en una de las lecciones más poderosas y liberadoras, la Lección 74: «No hay más voluntad que la de Dios». A través de esta lección, profundizaremos en la comprensión de que al alinear nuestra voluntad con la de Dios, experimentamos una verdadera paz interior que elimina todo conflicto y sufrimiento. Te invito a acompañar este artículo con el video que Víctor de la Cruz ha preparado para ti, donde explica de manera clara y práctica cómo aplicar esta enseñanza en tu vida diaria.
Explicación en Video de la Lección 74 de Un Curso de Milagros
¿Quieres entender cómo la percepción del conflicto desaparece cuando reconocemos que solo existe una voluntad, la de Dios? Mira el video completo para una guía visual y práctica que te ayudará a integrar esta lección en tu camino de transformación espiritual.
También disponible en Spotify
Escuchar en SpotifyTexto Completo del ejercicio del día de la Lección 74 de Un Curso de Milagros
Aquí tienes el texto íntegro de la lección 74, directamente del libro de ejercicios de UCDM:
LECCIÓN 74 UCDM
No hay más voluntad que la de Dios.
1. La idea de hoy se puede considerar como el pensamiento central hacia el cual se dirigen todos nuestros ejercicios. La Voluntad de Dios es la única Voluntad. Cuando hayas reconocido esto, habrás reconocido que tu voluntad es la Suya. La creencia de que el conflicto es posible habrá desaparecido. La paz habrá reemplazado a la extraña idea de que te atormentan objetivos conflictivos. En cuanto que expresión de la Voluntad de Dios, no tienes otro objetivo que el Suyo.
Reprograma tu mente. Construye tu negocio.
Ejercicios mentales breves, prácticos y sin relleno. Lo que nadie más te da: entrenamiento real para tu cabeza y construye la vida que quieres. +300 personas ya dentro.
2. La idea de hoy encierra una gran paz, y lo que los ejercicios de hoy se proponen es encontrarla. La idea en sí es completamente cierta. Por lo tanto, no puede dar lugar a ilusiones. Sin ilusiones, el conflicto es imposible. Tratemos hoy de reconocer esto y de experimentar la paz que este reconocimiento nos brinda.
3. Comienza las sesiones de práctica más largas repitiendo lentamente los pensamientos que siguen a continuación varias veces, con la firme determinación de comprender su significado y de retenerlos en la mente:
- No hay más voluntad que la de Dios.
- No puedo estar en conflicto.
- Estoy en paz.
- Nada puede perturbarme.
- Mi voluntad es la de Dios.
- Mi voluntad y la de Dios son una.
- La Voluntad de Dios es que Su Hijo esté en paz.
Durante esta fase introductoria, asegúrate de hacerle frente en seguida a cualquier pensamiento conflictivo que pueda cruzar tu mente. Di de inmediato: «No hay más voluntad que la de Dios». Estos pensamientos conflictivos no significan nada.
4. Si algún asunto parece ser muy difícil de resolver, resérvalo para un examen más detenido. Piensa en él brevemente, aunque de manera muy concreta, identificando la persona o personas en cuestión y la situación o situaciones de que se trate, y di para tus adentros: «No hay más voluntad que la de Dios. Yo la comparto con Él. Mis conflictos con respecto a _____ no pueden ser reales.»
5. Después de que hayas despejado tu mente de esta manera, cierra los ojos y trata de experimentar la paz a la que tu realidad te da derecho. Sumérgete en ella y siente cómo te envuelve. Puede que te asalte la tentación de confundir estas prácticas con el ensimismamiento, pero la diferencia entre ambas cosas es fácil de detectar. Si estás llevando a cabo el ejercicio correctamente, sentirás una profunda sensación de dicha y mayor agudeza mental en vez de somnolencia y enervamiento.
6. La paz se caracteriza por la dicha. Cuando experimentes dicha sabrás que has alcanzado la paz. Si tienes la sensación de estar cayendo en el ensimismamiento, repite la idea de hoy de inmediato y luego vuelve al ejercicio. Haz esto cuantas veces sea necesario. Es ciertamente ventajoso negarse a buscar refugio en el ensimismamiento, aun si no llegas a experimentar la paz que buscas.
7. En las sesiones más cortas, que hoy se deben llevar a cabo a intervalos regulares previamente determinados, di para tus adentros: «No hay más voluntad que la de Dios. Hoy busco Su Paz.»
Explicación completa de la clase o la Lección 74 UCDM
La Lección 74 nos invita a comprender que toda voluntad que experimentamos perceptiblemente, realmente está alineada con la voluntad de Dios. Al aceptar esta verdad, se disipan los conflictos internos y surge una paz profunda que trasciende las circunstancias externas. La práctica consiste en afirmar repetidamente que no existe otra voluntad que la de Dios, incluso frente a pensamientos o situaciones que aparentan ser conflictuosas.
Víctor de la Cruz nos explica que al reconocer que solo hay una voluntad, la de Dios, dejamos de luchar con nuestros objetivos conflictivos. La paz y la dicha vienen naturalmente cuando nos conectamos con esta idea y la mantenemos presente en nuestra mente. La práctica regular — ya sea en sesiones largas o cortas — fortalece esta percepción y ayuda a experimentar una verdadera calma interior.
En definitiva, esta lección nos recuerda que toda aparente lucha y sufrimiento nace de la ilusión de que existe una voluntad separada a la de Dios. Al recordar que compartimos Su voluntad, podemos vivir en armonía, lejos del conflicto y en plena paz interior.
Cómo Practicar la Lección 74 de UCDM – Cómo Desbloquear la Paz Absoluta en Tu Vida Gracias a Dios
- Repite lentamente la frase principal: «No hay más voluntad que la de Dios» varias veces, con determinación de entender su significado.
- Dedicá unos minutos a añadir pensamientos relacionados como: «Estoy en paz», «Nada puede perturbarme» o «Mi voluntad y la de Dios son una».
- Frente a pensamientos conflictivos, recuerda rápidamente que «No hay más voluntad que la de Dios» y que estos no tienen poder real.
- Para asuntos difíciles, visualiza la situación brevemente y afirmate que estas situaciones no pueden ser reales, pues la voluntad de Dios predomina.
- Practica en intervalos cortos a lo largo del día, reafirmando que buscas y eliges la paz de Dios.
- Al cerrar los ojos, trata de sumergirte en la sensación de paz, diferenciando claramente entre ensimismamiento y paz profunda.
Estos pasos te ayudarán a fortalecer tu alineación con la voluntad de Dios y a experimentar la serenidad que nace de esa unión.
Únete a la Comunidad y Continúa tu Viaje
Te invitamos a seguir acompañándonos en este camino de aprendizaje espiritual y transformación interna. Únete a nuestra comunidad y accede a recursos exclusivos para potenciar tu evolución:
🎧 ¿Prefieres escuchar? Lleva la lección contigo y transforma tu día. ¡Escucha el podcast en Spotify!
Podcast – Libro de ejercicios Un Curso de Milagros
🟡 Comunidad Gratuita La Verdad nos hará libres
📲 Sigue el proceso diario de Víctor en Instagram
➡️ Accede al Club Libertad Mental
No olvides suscribirte a nuestro canal de YouTube para recibir nuevas lecciones y meditaciones. También te invitamos a dejarnos un comentario con tus experiencias y reflexiones — ¡tu participación enriquece esta comunidad!